El pensamiento positivo – la guía completa

El pensamiento positivo – la guía completa

El pensamiento positivo – la guía completa 1024 600 Mindmonia

¿Alguna vez te has preguntado de dónde las personas optimistas sacan la fuerza para ser positivas en todas las situaciones? El pensamiento positivo cambia vidas. No es solo lo que piensas, sino también cómo lo piensas. Si estás preparado o preparada para cambiar tu vida de una forma positiva, entonces este artículo es perfecto para ti.

Las personas optimistas buscan aprender de cada derrota. En lugar de molestarse y culpar a alguien más, toman el control de sus emociones y se preguntan a sí mismas: «¿Qué puedo aprender de esta situación?»

En esta guía, explicaremos qué es el pensamiento positivo, cómo se ha probado científicamente, qué beneficios aporta y cómo puedes aprenderlo. Finalmente, te compartiremos algunos consejos para expandir tus habilidades sobre el pensamiento positivo.

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¿Qué es el pensamiento positivo?

Salto de felicidad

El pensamiento positivo es una decisión. Es la actitud mental y emocional de enfocarse siempre en el lado positivo de la vida y esforzarse por obtener resultados positivos. Una mentalidad positiva implica más que simplemente parecer feliz al mundo exterior o tener una apariencia positiva. Es una actitud que influye en todos los aspectos de nuestras vidas.

No obstante, tener una actitud positiva en la vida no significa que debas evitar todas las situaciones desagradables. Más bien, se trata de decidir acercarte a esos acontecimientos de una forma más positiva y productiva. En suma, es la decisión de concentrarse en la mejor situación y no en la peor.

Pensar positivamente comienza con el control de tus diálogos internos. Todos tenemos esa voz interior que nos habla, moldea nuestros pensamientos y nos guía; es un automatismo controlado por el subconsciente. Existen dos diálogos internos, uno positivo y otro negativo. Por lo tanto, los pensamientos que se forman a partir de estos diálogos internos pueden ser positivos o negativos. 

Algunas autoconversaciones se producen por la lógica y las conclusiones, otras por la especulación y la falta de información.

Cuando los pensamientos que pasan por tu cabeza son negativos, tu actitud hacia la vida también se vuelve negativa. En contraste, tener una mentalidad positiva te hace más propenso o propensa a ser optimista, o en otras palabras, a ser alguien que piensa positivamente. Si quieres aprender a tener una mentalidad positiva, deberías empezar con tus diálogos internos.

Además, debes saber que tanto el pensamiento negativo como el positivo son contagiosos.

Te conviertes en el promedio de las cinco personas con las que pasas más tiempo.

En otras palabras: influenciamos a nuestros semejantes tanto como ellos nos influencian a nosotros. Solo se necesitan unas pocas palabras o una cierta postura de nuestros semejantes para evocar determinadas reacciones en nuestro subconsciente. Estas reacciones, a su vez, nos llevan a pasar nuestro tiempo con personas felices y no con personas negativas.

Datos sobre el pensamiento positivo

Los pensamientos positivos son sostenibles. Pueden crear un valor real en tu vida y ayudarte a adquirir habilidades valiosas. Sin embargo, mucha gente sigue pensando que esto es una tontería.

¿El pensamiento positivo realmente funciona? La respuesta corta es sí, funciona.

Está científicamente comprobado que una actitud positiva puede tener una influencia significativa en tu carrera y en tu vida en general.

Imagina que estás caminando en un bosque y de repente aparece un lobo. Lo que sucede posteriormente en tu cerebro es una reacción normal: surgen emociones negativas, en este caso, miedo.

Lobo en el bosque

Las investigaciones sobre el pensamiento positivo han descubierto que tu mente subconsciente esquematiza las acciones sobre ciertas emociones. Tan pronto como te encuentras con el lobo en el bosque, empiezas a huir. En ese instante, no te importa el resto del mundo. Tu enfoque está únicamente en el lobo y el miedo.

En otras palabras, las emociones negativas limitan tu forma de pensar y te enfocan en lo negativo. Podrías también trepar un árbol, recoger hojas o  un palo al mismo tiempo. Sin embargo, tu cerebro ignora estas opciones porque la emoción negativa lo obliga a tomar una decisión. Por eso tu mente te da la orden: «Corre por tu vida» y haces caso omiso de todo lo demás.

Ese podría ser un instinto muy significativo cuando se trata de sobrevivir. No obstante, en la sociedad actual, esta respuesta a las situaciones peligrosas ha perdido relevancia. 

Sin embargo, el subconsciente todavía está preparado para reaccionar de esta forma ante emociones negativas: te da una visión restringida y te hace pasar por alto soluciones alternativas. Las emociones negativas pueden incluir agresión, estrés, depresión o ansiedad.

Las personas tienden a pensar negativamente todo el tiempo. Esto no tiene ninguna relación con el hecho de que disfrutemos estar de mal humor, sino que está conectado al mecanismo de defensa en nuestra mente. Manifestamos pensamientos negativos en nuestra mente como tristeza, enojo o decepción por mucho más tiempo que sentimientos positivos.

Por ejemplo, cuando tienes una disputa  con alguien, sientes ira y odio hacia esa persona. Estas emociones negativas nublarán tanto tu atención, que no podrás pensar en otra cosa en todo el día, excepto en la discusión que tuviste con esa persona.

Fijate en lo rápido que olvidamos las noticias positivas, mientras duramos días pensando constantemente en las negativas. En la tarde ya te has olvidado del desayuno que tu pareja preparó con mucho cariño. Sin embargo, el asesinato que escuchaste en la radio esta mañana permanece en tu cabeza durante toda la semana.

Este comportamiento también tiene una explicación científica. Nuestra mente tiende a adaptarse a situaciones repetitivas. 

Cuando algo sucede con suficiente frecuencia, la mente conecta las emociones y los sentimientos con esta situación. Digamos que no tienes ningún pensamiento positivo sobre el trabajo,  imagina que no te sientes feliz con tu trabajo actual como panadero o panadera. En algún momento, estarás en una situación en la que te parecerá repugnante el olor del pan recién horneado, incluso si en el pasado te gustaba el pan fresco.

Tu mente ha registrado que eres infeliz cuando estás rodeado de pan. Así que la conclusión lógica para tu cerebro es que el olor del pan debe ser el causante del problema. En este escenario, tu mente vincula a las neuronas responsables del olor del pan con las encargadas de la sensación de asco. El resultado: el olor del pan recién horneado te repugnará en el futuro.

De esta manera, la energía negativa se transforma en una negatividad mucho mayor.

Podemos aprender de esta introspección la siguiente lección: estamos tristes porque elegimos estar tristes, esa es la verdad. Si pensamos negativamente, seremos los o las responsables.

La negatividad es adictiva. Aunque los pensamientos positivos son mucho más hermosos que los negativos, pasamos muy poco tiempo siendo felices y apreciando las cosas positivas de la vida. Tendemos a creer que pensar positivamente no es un hábito, pero es completamente falso. 

La negatividad también es algo que nos enseñamos a nosotros mismos o mismas. Nuestra adicción a ella, como cualquier otra, puede superarse. Es una decisión que cada persona tiene que tomar. Es la decisión de ser feliz.

Beneficios del pensamiento positivo

El pensamiento positivo te hace feliz, eso no es ningún secreto. Sin embargo, una actitud positiva tiene muchas más ventajas. Gracias a una mentalidad positiva podemos experimentar y tener más pensamientos y emociones positivas en la vida. Esto proporciona más energía, felicidad y vitalidad. Nuestra salud física también se beneficia de ello.

Empecemos con los beneficios que el pensamiento positivo proporciona a la salud. Desde hace tiempo, los científicos han estado investigando los efectos del pensamiento positivo en nuestros cuerpos. Ellos afirman que el poder mental de nuestra mente ejerce una influencia considerable en muchos aspectos médicos de nuestro cuerpo.

He aquí algunos de los beneficios que el pensamiento positivo proporciona a la salud:

  • Vives más
  • Menos susceptibilidad a la depresión
  • Mayor resistencia a los resfriados
  • Mejor bienestar (mental y físico)
  • Mejoría en el sistema cardiovascular

La ciencia detrás del pensamiento positivo sabe que estas mejoras en la salud están relacionadas con una actitud positiva, pero aún no sabe en detalle cómo ocurre. Todavía no se han explorado completamente los efectos específicos. 

Existe una teoría muy conocida que explica que los pensamientos positivos le permiten a tu cuerpo manejar el estrés con mayor facilidad. Como resultado, los efectos dañinos del estrés son inhibidos y rechazados por el cuerpo sin problemas, y sin causar daños.

Ahora hablemos de cómo el pensamiento positivo afecta al cerebro.

Una persona con una mentalidad positiva espera solo resultados positivos de cada situación. Es por eso que esta persona tiene una mayor confianza en sí misma y cree que puede superar cualquier obstáculo. Para esta persona, no existe problema que no pueda resolverse. Una actitud positiva hacia la vida también produce una mayor motivación.

Películas sobre el pensamiento positivo

Científicos de la Universidad de Carolina del Norte analizaron en un experimento la influencia mental de los pensamientos positivos. Durante el ejercicio, los participantes se dividieron en cinco grupos diferentes. A cada grupo se le mostraron películas diferentes.

Los dos primeros grupos vieron películas que desarrollan pensamientos positivos entre el público. El Grupo 1 vio películas que producen felicidad, mientras que el Grupo 2 observó vídeos que despiertan satisfacción. El tercer grupo fue de control, al cual, se le mostraron películas neutras.

Por otro lado, al Grupo 4 y al Grupo 5 les tocó ver películas que despertaran pensamientos negativos. Mientras que el cuarto grupo vio clips aterradores, el quinto grupo le correspondió ver películas que generaban ira y odio.

Cuando todos los grupos terminaron de ver las películas correspondientes, se realizó un breve ejercicio. Cada participante debía recordar una situación familiar de la película y escribir qué acción tomaría cada uno. Se le entregó a cada uno un pedazo de papel y un bolígrafo, y debían comenzar cada frase con: «yo haría….». 

Los participantes de los grupos 4 y 5 son los que tuvieron menos respuestas. Las personas de los grupos 1 y 2, por otro lado, escribieron un número significativamente mayor de respuestas. Incluso en comparación con el grupo de control, los participantes que vieron películas positivas pudieron escribir mucho más.

En otras palabras: Cuando sientes cosas como la felicidad, el amor y la satisfacción, tienes más creatividad y habilidad para pensar en soluciones. Puedes pensar en posibles soluciones que las personas pesimistas nunca obtendrían porque están demasiado ocupadas en ellas mismas.

Los conocimientos adquiridos en el experimento son prueba de que los pensamientos positivos amplían tu horizonte y te hacen pensar en soluciones.

El pensamiento positivo para liberar tu mente

Un horizonte expandido te permite enfocarte en la búsqueda de soluciones. Además de esto, el pensamiento positivo trae consigo otra ventaja mucho más importante: nos da la capacidad de adquirir habilidades que más adelante serán útiles en la vida. 

Un niño o niña que juega afuera con sus amigos, mejora sus habilidades críticas para el futuro. A través de la actividad física (habilidades físicas), la convivencia con los amigos (competencia social) y el hecho de explorar las cosas (habilidades creativas), el niño o la niña adquiere importantes habilidades que más tarde serán decisivas para su futuro. 

Por lo tanto, los pensamientos positivos que el niño o la niña siente cuando juega son responsables del desarrollo de sus habilidades físicas, sociales y creativas.

Probablemente recuerdes asignaturas difíciles de tus días de escuela. Cuando tenías problemas para entender las cosas, te sentías incómodo o incómoda y ciertamente no te gustaba esa clase. Eso ocurre porque has estado vinculando las emociones negativas con ese tema.

Sin embargo, en las asignaturas en las que sacaste buenas calificaciones, te divertiste mucho más. Una vez que entendías las cosas, te sentías bien y eso te ayudó a aprender más. Este es otro ejemplo de cómo el pensamiento positivo mejora nuestras habilidades.

El pensamiento positivo te ayuda a desarrollar nuevas habilidades. La negatividad, por otro lado, tiene exactamente el efecto contrario. Eso sucede porque mirar hacia el futuro es insignificante si estamos expuestos a un peligro agudo (por ejemplo, ser comido o comida por un lobo).

En resumen, hay muchos beneficios de tener una buena actitud, más de lo que piensas. No se trata solo de ser feliz temporalmente y sentirse un poco afortunado o afortunada, más bien, se trata de un éxito a largo plazo. Cada vez que tu mente capta un pensamiento positivo, no tiene tiempo para pensar en nada negativo. Obligas a tu subconsciente a hacerte feliz.

Una vez que aprendes a tener una mente positiva, notarás cómo cambia el mundo a tu alrededor. No es tu entorno el que cambia, sino la perspectiva desde la cual lo ves. Todo sigue igual, excepto tu punto de vista.

Tu mente comenzará a emitir más endorfinas. Dado que la endorfina es una hormona de la felicidad, te hará sentir más feliz y  ligero o ligera. Otro efecto secundario es el aumento de la autoconfianza. El hecho de pensar en soluciones te permitirá dominar tareas que antes pensabas que eran imposibles. Una vez más, no son las tareas las que han cambiado, sino la forma en que las ves.

Te has limitado por pensamientos negativos en el pasado. Como consecuencia, estabas tan disuadido por ciertas tareas que ni siquiera querías probarlas. El pensamiento positivo hace que esto sea cosa del pasado.

Al pensar menos en los problemas y más en las soluciones, ves cada tarea como realizable. Como resultado, te desarrollarás personalmente y celebrarás muchos éxitos personales. Después de todo, las personas crecen con sus tareas y responsabilidades.

En resumen, aquí tienes los beneficios más importantes de ser positivo:

  • Vives más
  • Menos susceptibilidad a la depresión
  • Mayor resistencia a los resfriados
  • Mejor bienestar (mental y físico)
  • Mejoría en el sistema cardiovascular
  • Horizontes más amplios y pensamiento orientado a la búsqueda de soluciones
  • El pensamiento positivo te anima a desarrollar habilidades
  • Tu cuerpo emite más endorfina que te hace más feliz
  • Fortalecimiento de la autoconfianza

Todos estos beneficios plantean la cuestión más importante: si una actitud positiva en la vida es tan útil, ¿cómo puedo aprender a pensar positivamente?

Cómo pensar positivamente

Para cambiar tu forma negativa de pensar y así tener una mentalidad positiva, necesitas algo más que buena disposición mental. No basta con que seas consciente de las ventajas que aporta una actitud positiva y saber que puede cambiar tu vida, tienes que trabajar en ti mismo o misma e invertir tiempo para liberar realmente el poder de una mente positiva.

Para ayudarte en tu viaje hacia una vida más positiva, hemos creado un instructivo práctico y detallado.

Detecta los pensamientos negativos

Pensamiento positivo y pensamiento negativo

Como ya se ha mencionado, una mente positiva comienza con el control de tus diálogos internos. Necesitas darte cuenta cuándo estás teniendo autoconversaciones negativas. Solo entonces, podrás intervenir mentalmente y convertir los pensamientos negativos en pensamientos positivos.

A menudo la negatividad se presenta como hábitos. En otras palabras, ni siquiera te das cuenta cuán negativamente piensas hacía todo y hacia los demás. Eso es lo que hace tan difícil salir de este entorno negativo. 

Para facilitarte un poco el comienzo, aquí tienes algunos ejemplos de pensamientos negativos:

  • La filtración. Te enfocas demasiado en los aspectos negativos de una situación y filtras todos los aspectos positivos. Imagina que has tenido un día muy exitoso en el trabajo. Pudiste completar todas las tareas programadas para el día y recibiste elogios y admiración de tus colegas y superiores. Sin embargo, cuando llegas a casa, ya te has olvidado de los cumplidos y empiezas a planificar las tareas para el día siguiente.
  • Las acusaciones. Una vez que ocurre un accidente, te culpas por lo ocurrido. Por ejemplo, si un amigo o amiga te cancela, te echas la culpa. Piensas que ya no le agradas a él o ella, o que no quiere pasar tiempo contigo.
  • Las exageraciones. Ves el fin del mundo en cada situación. El barista arruinó tu pedido de café matutino. Para ti, esa ya es razón suficiente para permitir que esto te arruine el día.

Autoconversación positiva

Luego de que hayas aprendido a detectar los pensamientos negativos, ahora aprenderás cómo puedes apagarlos. En teoría, no es tan difícil. Solo tienes que cambiar los pensamientos negativos por los positivos. No obstante, en la práctica las cosas parecen diferentes. Se necesita mucho tiempo y paciencia para reprogramar tu mente con nuevos patrones de pensamiento.

Examina tu forma de pensar en intervalos regulares, preferiblemente varias veces al día. Una vez que te des cuenta de que tus pensamientos son negativos, trata de encontrar una manera de convertirlos en positivos.

Puede ser útil concentrarte en ciertas áreas de tu vida, especialmente al principio ¿Dónde puedes sentir personalmente la energía más negativa? ¿Es en el trabajo, en casa o en tu relación? Comienza con algo pequeño y enfócate primero en un área. Luego, podrás aplicar esta actitud positiva a todas los aspectos de tu vida.

Una vez que hayas reconocido las situaciones en las que tienes autoconversaciones negativas, el siguiente paso es finalmente reemplazar los pensamientos negativos con pensamientos positivos. Para hacer esto, tienes que practicar la autoconversación positiva. Comienza con una regla simple: no te digas nada que no le dirías a otras personas. Se educado o educada y edificante contigo.

Tan pronto como te des cuenta de que los pensamientos negativos se están extendiendo, intenta pensar en ellos de forma neutral. Realiza monólogos internos y trata de convencerte de tus fortalezas con afirmaciones positivas. Piensa en cosas por las que estás puedes estar agradecido en tu vida.

Cuando un pensamiento negativo entra en tu mente, debes reemplazarlo con uno positivo. Si regresa, reemplázalo de nuevo. Míralo de esta forma: te paras frente a dos cuadros y tienes que decidir mirar uno e ignorar el otro. La persistencia le enseñará a tu mente a pensar positivamente e ignorar los pensamientos negativos.

Mantener una mente positiva es difícil. Por eso preparamos algunos ejercicios de conversación interna. Aquí tienes algunos ejemplos de cómo cambiar los pensamientos negativos a positivos:

Pensamiento negativoPensamiento positivo
Nunca he hecho algo así antes. Es una gran forma de aprender algo nuevo.
Es demasiado complicado.Lo miraré desde un ángulo diferente.
Soy demasiado perezoso o perezosa para hacer esto.No tuve la oportunidad de hacerlo. Programaré un tiempo para eso.
No hay forma de que esto funcione. Puedo intentar para que funcione.
Este es un cambio demasiado radical.Vamos a intentarlo.
Nadie me contacta.Debería llamar a mis amigos o amigas de nuevo.
No puedo hacerlo mejor.Voy a intentarlo de nuevo.

Práctica el pensamiento positivo todos los días

Si tienes una actitud negativa, no esperes convertirte en una persona optimista de la noche a la mañana. Desarrollar una mentalidad positiva lleva tiempo, pero con la práctica constante, tu diálogo interno reducirá la autocrítica y aumentará la positividad. En general, serás menos crítico o crítica acerca de tu entorno.

No importa cuál sea tu situación ahora mismo, piensa positivamente. Espera solo resultados positivos y, en consecuencia, la situación cambiará. Si sigues así, cambiarás la forma en que funciona tu mente. Puede tomar algún tiempo para que los cambios se produzcan, pero sucederá.

Si encuentras resistencia interior y dificultades, no te rindas. Concéntrate en los beneficios de una actitud positiva y persevera. Siempre es más fácil ser positivo o positiva cuando todo va bien. Sin embargo, si estás atravesando por dificultades y aún así mantienes una actitud positiva, te demuestras a ti y al mundo que te rodea de qué estás hecho o hecha.

4 maneras de pensar positivamente

Pulgar arriba y el pensamiento positivo

Por último, nos gustaría darte algunos consejos sobre cómo cambiar tu forma de pensar. Los siguientes ejercicios te ayudarán a mantenerte positivo o positiva en tiempos difíciles.

Meditación

Los investigadores en psicología han encontrado que las personas que meditan diariamente tienen más energía positiva. Después de solo tres meses de meditación diaria, se pudo observar un aumento de la atención, una mejora de la competencia social y una reducción de los síntomas de  enfermedad.

La meditación puede ser la mejor forma de eliminar la negatividad de tu vida y obtener  recuperación emocional y espiritual. También, rejuvenece la mente, nos hace más fuertes y libera al cuerpo de sustancias dañinas que causan estrés y ansiedad.

Míralo de esta forma: si tu mente está polarizada hacia la negatividad, la meditación sería el botón de reinicio con el que puedes desconectar el enchufe, apagar y empezar de cero. Después de eso, será más fácil para ti sintonizar tu mente con una actitud optimista.

Si meditas con frecuencia, puedes deshacer gran cantidad de daño mental y empezar como una hoja en blanco. De esta forma, puedes reinventarte y acceder a la felicidad y a la alegría de la vida.

Tiempo para relajarse

Agendamos reuniones diarias, conferencias telefónicas, cenas y todo tipo de cosas en nuestro calendario ¿Por qué no añadir también una cita especialmente para «divertirse»?

¿Cuándo fue la última vez que apartaste una hora para hacer las cosas que querías hacer? Ya sea que se trate de Netflix, de leer libros o de dar un paseo al aire libre, no puedes decirnos que la reunión semanal del miércoles es más importante que tu felicidad personal. No obstante, actuamos así porque simplemente no tenemos un lugar en nuestro calendario para divertirnos.

¿Qué estás esperando? Disfruta de los beneficios del pensamientos positivo y añade en tu calendario un poco de tiempo personal.

Se amigable

La amabilidad es una buena forma de hacernos más felices. Además, se ha demostrado que la amabilidad es también una excelente forma de aliviar el estrés.

Los estudios han demostrado que la amabilidad es contagiosa. Si alguien es amable contigo, inconscientemente,  te hará ser amable con otras personas. La persona que recibe de tu amabilidad tendrá la misma experiencia y así, sucesivamente.

La amabilidad también despierta gratitud en nosotros. Así que si tienes problemas con el pensamiento positivo o no sabes por qué cosa estar agradecido o agradecida, puede ser una buena manera de hacer algo bueno por alguien más. Inmediatamente te darás cuenta de lo bien que te sientes al respecto.

Evita el estrés

El pensamiento positivo y el estrés no se llevan bien. El estrés es el fuego y la pena, la ira, el insomnio y la depresión son el humo. Si apagas el fuego, el humo también desaparecerá.

El estrés es usualmente la causa de todo lo que va mal en nuestras vidas. Es el asesino silencioso de nuestra felicidad, y en la mayoría de los casos, tenemos la culpa de estar estresados o estresadas.

Trabaja demasiado, y notarás las consecuencias en tu salud. Duerme muy poco y estarás agotado o agotada. Descuida a tus amistades y familia y te sentirás solo/a.

Todo lo que se necesita son unas cuantas  cosas para deshacerse del estrés:

  • Toma más agua
  • Consume una dieta balanceada
  • Haz deporte
  • Vigila tu ritmo de sueño

Para más consejos sobre cómo desarrollar pensamientos positivos, continúa leyendo aquí.

Conclusión

El pensamiento positivo es una habilidad mental que puedes aprender. Es la decisión mental de abrirse hacia la felicidad y a la alegría de vivir.

Las personas optimistas han perfeccionado esta habilidad y han ganado control sobre sus mentes. Ellas usan esta habilidad en la vida diaria para enfocarse en sus metas, así, no dejan ninguna oportunidad para la negatividad. Incluso si algo sale mal, solo ven lo positivo.

Puedes estar seguro o segura de que si buscas lo bueno de una persona o situación durante el tiempo suficiente, lo encontrarás.

Sin embargo, un cambio de este tipo lleva tiempo. Estás a punto de programar tu subconsciente.

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