El karma y sus 12 leyes: una explicación sencilla

Verificado por Mindmonia
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Dos manos con un dibujo del mundo

Si sólo ves el karma como «todo lo que se da, se devuelve» te pierdes de mucho. De hecho, las 12 leyes del karma son una guía para vivir mejor.

Seguramente has escuchado antes las frases «cosechas lo que siembras» o «todo lo que se da, se devuelve». Estos proverbios describen bastante bien la idea detrás de lo que el karma significa.

Megan Fox, Neil Patrick Harris e incluso Curt Cobain son sólo algunos ejemplos prominentes de personas que creen en el karma, pero ¿qué significa exactamente el karma?

En este artículo, explicaremos qué es el karma, qué significa para ti y qué efectos tiene en tu vida. Seguidamente explicaremos las 12 leyes del karma de una manera sencilla y práctica.

Ya que el karma es un tema más bien religioso-espiritual, en Mindmonia reflexionamos sobre el tema desde una perspectiva alternativa y basándonos en el mindfulness.

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¿Qué es el karma?

Mano vieja y mano joven

Ya que hay muchas perspectivas diferentes sobre este asunto, primero nos gustaría explicarles lo que no es el karma. A menudo tergiversado en los medios de comunicación, el karma no tiene nada que ver ni con el destino, ni con la justicia universal, ni con el castigo.

Ante todo, pensamos que es engañoso decir que el karma tiene algo que ver con el destino, pues es todo lo contrario. Las personas que creen en el destino, piensan que su futuro ya está escrito y es ineludible, mientras que las personas que creen en el karma tienen su futuro en sus manos y son completamente responsables de sus acciones.

El karma es, dependiendo de cómo lo interpretes (en sentido espiritual o religioso), un concepto que se basa en el principio de causa-efecto y consiste en 12 reglas.

En pocas palabras, toda acción, ya sea realizada por ti mismo/a o por otros a tu alrededor, tiene consecuencias. Estas pueden revertirse a ti directa o indirectamente. 

Nosotros vemos el karma más bien como un conjunto de reglas éticas que no deben interpretarse de forma muy estricta. Tiene un carácter orientativo y puede ser visto como una guía de moralidad y ética

Ver y usar el karma en este contexto puede tener un impacto positivo en tu vida y en tu desarrollo personal.

En Mindmonia normalmente no tratamos temas religiosos. Por lo tanto, no vamos a profundizar más en la conexión entre el karma y la religión. El karma, en el contexto religioso, representa la memoria universal y la energía personal que se asocia con ella, extendiéndose a lo largo de varias vidas en el proceso de renacimiento.

El significado del karma

Debes estar preguntándote: «¿Qué significa el karma?» 

Aquí está la respuesta: el karma es sánscrito y su traducción significa «actividad» o «acción».

En el contexto espiritual, el karma puede ser visto como la energía que proviene de tus acciones, hechos o incluso pensamientos.

En Mindmonia no le damos un significado espiritual al karma, pero vemos el concepto de karma como una guía para la ética y la moral.

¿Qué es el karma negativo?

Para que puedas comprender lo que significa el karma positivo y negativo, necesitamos explicarte primero algunos conceptos básicos.

El karma negativo es un término común que se ha establecido en el lenguaje cotidiano. En términos coloquiales, el karma negativo significa que si le haces algo malo a alguien, algo malo te sucederá. Por ejemplo, cuando te ríes de tu amigo porque su teléfono se le cayó de su mano, pero luego a ti también se te cae tu teléfono.

En un sentido espiritual, el karma es la energía que proviene de tus pensamientos y acciones y puede ser tanto buena como mala. En pocas palabras, si tus pensamientos y acciones son malos, producirán un karma negativo, y si tus acciones son buenas, producirán un karma positivo.

Sin embargo, en esta interpretación coloquial, si ves el karma como un conjunto de reglas  entonces no existe un karma negativo. El karma coloquial se confunde a menudo con la primera ley kármica, la ley de causa y efecto.

El término coloquial se ha establecido porque la gente siempre ha anhelado la justicia, especialmente cuando se siente tratada injustamente. No obstante, el peligro de esta forma de pensar es la falta de objetividad. Las personas son criaturas subjetivas y rápidamente se vuelven emocionales. Entonces el karma es a menudo retratado como el juez que restaura el equilibrio en la vida.

Si volvemos a mirar nuestro ejemplo de los teléfonos, el amigo del que te reías le dará a tu «karma negativo» el papel de juez y pensará que tu teléfono se te cayó de las manos porque te reíste de él antes. En su opinión, el karma ha restaurado el «equilibrio» castigándote por reírte de él.

En Mindmonia, no creemos que el karma pueda ser bueno o malo. Desde nuestro punto de vista, el karma es sólo un conjunto de reglas, como se describió anteriormente. A nuestros ojos, las personas que siguen estas reglas no acumulan puntos positivos o negativos. Esto se vuelve aún más claro tan pronto como conozcas las 12 leyes kármicas, las cuales explicaremos en el siguiente capítulo.

Las 12 leyes del karma

Como ya hemos mencionado en la introducción, el karma se rige por 12 leyes. No se trata de leyes en el verdadero sentido de la palabra, sino de directrices y, por lo tanto, no deben entenderse como tales. Aquí hay una lista de las 12 leyes kármicas:

  • Ley 1: La gran ley
  • Ley 2: La ley de la creación
  • Ley 3: La ley de la humildad
  • Ley 4: La ley del crecimiento
  • Ley 5: La ley de la responsabilidad
  • Ley 6: La ley de la conexión
  • Ley 7: La ley del enfoque
  • Ley 8: La ley de dar y la hospitalidad
  • Ley 9: La ley del aquí y ahora
  • Ley 10: La ley del cambio
  • Ley 11: La ley de la paciencia y la recompensa
  • Ley 12: La ley de la importancia e inspiración

Aquí hemos compilado un resumen de la declaración principal de cada ley kármica para todos los lectores que tengan prisa: 

Ley del karmaAfirmación principal
La gran leyTus acciones y pensamientos tienen consecuencias.
La ley de la creaciónSólo puedes cambiar tu vida tomando acción.
La ley de la humildadHay que aceptar las cosas para poder cambiarlas. 
La ley del crecimiento
Primero necesitas cambiar tú mismo/a para poder cambiar tu entorno.
La ley de la responsabilidadAsume la responsabilidad de las cosas que has creado, sean buenas o malas.
La ley de la conexiónEl pasado, presente y futuro están estrechamente relacionados.
La ley del enfoqueEnfócate completamente en la tarea en cuestión para poder realizarla de la mejor manera posible.
La ley de dar y la hospitalidadTu comportamiento debe coincidir con tus pensamientos y acciones.
La ley del aquí y ahoraNo puedes mantenerte en el presente cuando miras hacia atrás.
La ley del cambioEl pasado se repite hasta que aprendas de él y tomes una nueva dirección.
La ley de la paciencia y la recompensaLas recompensas a largo plazo requieren paciencia y trabajo constante.
La ley de la importancia e inspiraciónLa recompensa es el resultado de la energía y el amor que has invertido en algo.

Ley 1: La gran ley

La primera regla y probablemente la más conocida es la ley de causa y efecto, también conocida como la gran ley.

Esta ley es a menudo vista como «karma» en un sentido más amplio.

En pocas palabras, esta ley dice que tus pensamientos y acciones tendrán consecuencias. Las propias acciones son las que determinan cómo serán estas consecuencias y cuándo producirán sus efectos. 

Las buenas acciones tendrán buenas consecuencias y las malas acciones tendrán malas consecuencias. 

He aquí un pequeño ejemplo: si eres amigable y complaciente con la gente que te rodea, como resultado harás amigos. Similar a la ley de la atracción, esta ley también dice: lo semejante atrae a lo semejante.

Para lograr la paz, la armonía y la prosperidad, debes estar preparado o preparada para actuar según corresponda y hacer el bien. 

En otras palabras, lo que das es también lo que recibirás. Si quieres amor en tu vida, ama a tus semejantes. Si quieres tener amigos honestos y abiertos, conócelos con honestidad y franqueza.

Ley 2: La ley de la creación

Trabajo en equipo y puños

La segunda ley, la ley de la creación, también se superpone con la ley de la atracción. Esta ley dice que debes invertir activamente tiempo y esfuerzo en las cosas que deseas. No puedes ir por la vida y esperar que todo llegue por sí solo. 

Trabaja activamente en tus metas y crea un ambiente en el que te sientas cómodo o cómoda.

El entorno es particularmente importante en este contexto, ya que tiene una influencia significativa en ti y en tu bienestar. Se convierte en parte de ti y te influye en muchas cosas. Por esta razón, es tu responsabilidad actuar y ajustar el entorno de acuerdo a tus deseos. 

Si no estás satisfecho o satisfecha con la forma en que van las cosas en tu vida en este momento, observa tu entorno, decide qué es lo que hay que cambiar y luego cámbialo.

Ley 3: La ley de la humildad

La ley de la humildad dice que tienes que aceptar las cosas para poder cambiarlas. 

Debes ser humilde en tu forma de pensar, así podrás entender y aceptar tus propios errores y debilidades antes de que puedas empezar a trabajar en ellos en el siguiente paso.

Puedes cambiar tu dirección sólo cuando estás listo o lista para lidiar con verdades incómodas sobre tu comportamiento.

Por ejemplo, si constantemente culpas a otros por tus acciones o errores, no estás alineado o alineada con la realidad. Negar tus propios errores te impide trabajar en ellos y como consecuencia, no mejorarás tus habilidades.

La autorreflexión consistente puede ayudarte a aprovechar al máximo la ley de la humildad.

Ley 4: La ley del crecimiento

La cuarta ley kármica trata sobre el crecimiento personal y cómo puedes lograrlo. 

La clave del crecimiento está en tus manos porque cada cambio comienza contigo. Si quieres cambiar algo en tu vida, primero debes empezar por ti mismo o misma. 

La ley del crecimiento dice que tienes que cambiarte a ti mismo/a para poder cambiar las cosas a tu alrededor. 

Hay cosas que puedes cambiar y hay cosas que tienes que aceptar. Al final, sólo puedes controlarte completamente. La forma en que manejes este control determina cómo cambiará tu entorno. 

Enfócate en tu propio desarrollo antes de tratar de controlar o cambiar a otros. 

Ley 5: La ley de la responsabilidad

Las personas y los lugares con los que te rodeas son sólo tu elección y decisión. Si algo no te conviene, es tu propia responsabilidad cambiarlo.

Asume la responsabilidad de las cosas que creaste.

Tú eres responsable de tu propio entorno porque siempre puedes decidir con qué personas quieres rodearte y dónde quiere estar.

No importa si el resultado es positivo o negativo: eres responsable de todo lo que te sucede. Los errores en tu vida son tan importantes como los éxitos que celebras. De hecho, aprendes más de los errores.

Lo que sucede a tu alrededor es un reflejo de lo que sucede en tu interior.

Ley 6: La ley de la conexión

Cables y conexiones

La ley de conexión, al igual que la gran ley, dice que todo en tu vida está conectado. Cada acción tuya, no importa cuán insignificante te parezca, tiene un efecto en ti mismo/a y en tu entorno.

En pocas palabras, tienes que ocuparte de las tareas más pequeñas para que otras cosas puedan entrar en tu vida. Hay que tener en cuenta que ninguna tarea, ya sea primera, media o última, es más importante para alcanzar tus objetivos. 

Esta ley también dice que tu pasado, presente y futuro están estrechamente conectados. Para obtener el control sobre tu presente y futuro, debes eliminar la mala energía (o el karma negativo, si lo desea) del pasado.

Ley 7: La ley del enfoque

Las personas no puede pensar en dos cosas al mismo tiempo. 

Puedes concentrarte sólo en una cosa a la vez. Esto es importante porque una mente dividida es más susceptible a los pensamientos negativos, y por lo tanto, a la energía negativa. El mindfulness y la meditación son buenas herramientas para mejorar tu enfoque. 

Puedes encontrar nuestra guía completa de meditación aquí.

El karma no dice que no puedas o no debas hacer varias cosas a la vez. En cambio, te dice que no podrás alcanzar todo tu potencial mientras seas negativo/a o no estés enfocado/a. Como se menciona en el artículo, es más una guía que una ley estricta que se deba seguir. 

Por esta razón la ley del enfoque dice: dirige toda tu atención a una tarea para realizarla de la mejor manera posible.

Tendrás una vida mejor si puedes seguir una sola meta general y omitir todo lo demás. Tu mente no es capaz de prestar la misma atención a varias cosas.

Si tienes varias metas que deben cumplirse al mismo tiempo, trata de trabajar en cada una de ellas paso a paso. Puedes hacerlo, por ejemplo, dedicando toda tu atención al primer paso durante 30 minutos y, a continuación, iniciar la siguiente tarea (a la que vuelves a dedicar 30 minutos y así sucesivamente).

Ley 8: La ley de dar y la hospitalidad

Dos manos sujetando una vela

La ley de dar y la hospitalidad dice que si crees en algo en algún momento de tu vida, se te pedirá que demuestres tu fe en ello. Esta regla se enfoca en la conexión entre tu fe y tu práctica. Subraya la importancia de que tus acciones reflejen tus creencias más profundas.

Tu comportamiento debe representar tu forma de pensar. Por lo tanto, debes dar y compartir por convicción interna y no por factores externos.

Encontrar una motivación intrínseca en las cosas que haces es lo que te ayudará. Intrínseco significa que la motivación viene de adentro y no de factores externos. Por ejemplo, si donas dinero lo hacer porque quieres ayudar a la gente y no porque deseas ganarte el aprecio de los demás.

Ley 9: La ley del aquí y ahora

Esta ley desaconseja mirar hacia atrás o hacia el futuro. Te anima a mantenerte en el momento presente y a apreciarlo.

Tan pronto como te enfoques en el momento presente, podrás decidir qué camino quieres tomar. Aunque la ley de la conexión dice que el pasado está conectado con el presente y el futuro, no es aconsejable planificar el futuro mirando al pasado. Los viejos hábitos también te impiden crear nuevas rutinas y regularidades.

No puedes mantenerte en el presente cuando miras hacia atrás.

Los viejos pensamientos, recuerdos, hábitos y sueños te impiden estar presente en el aquí y ahora y tomar una nueva dirección en la vida. 

Seguir esta ley también te ayudará a reducir los factores que causan estrés.

Ley 10: La ley del cambio

La definición de locura es: «hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes.»

Esta declaración se ajusta bastante bien al significado de la décima ley kármica, la cual dice: 

El pasado se repite hasta que aprendas de él y tomes una nueva dirección. 

Si no estás contento o contenta con tu pasado, debes aprender de él para tomar un nuevo camino. Sólo entonces serás capaz de crear un futuro mejor para ti. Nada será diferente si no se realizan los cambios necesarios.

Tienes que sacar las conclusiones correctas de tu pasado para cambiar el futuro para bien. Si tienes la sensación de estar «al tanto», entonces es posible que no hayas obtenido estas percepciones todavía y tengas que seguir buscando.

Si tu entorno cambia de manera profunda, es una indicación de que estás en el camino correcto hacia el crecimiento personal.

Ley 11: La ley de la paciencia y la recompensa

La ley de la paciencia y la recompensa establece que cualquier recompensa requiere trabajo y paciencia. 

Si aplicas esta regla a la vida diaria, será más que viable. Imagina que tienes dos objetivos, uno a largo plazo que dura varios meses, mientras que el otro es a corto plazo. Digamos que tu meta a largo plazo es obtener un aumento y tu meta a corto plazo es leer 50 páginas en una semana. 

Supongamos también que logras ambas metas. 

La alegría que sentirás al recibir el aumento es mayor que la alegría que sentirás al alcanzar tu meta a corto plazo. Esto es lógico, ya que has trabajado más y más duro para conseguir el aumento. El sacrificio que has hecho es mayor y por lo tanto, estás más contento o contenta con la recompensa. 

La recompensa se percibe como mayor porque has invertido más tiempo y esfuerzo

En pocas palabras, esta ley kármica dice: 

Las recompensas a largo plazo requieren de paciencia y trabajo constante.

Ley 12: La ley de la importancia e inspiración

El ferrocarril

La duodécima ley kármica es similar a la ley de la paciencia y la recompensa.

Recibes lo que te mereces. Con esto, la regla significa que la clave del éxito reside en la energía y el amor que pones en algo. Además, cada contribución y esfuerzo personal es una inversión en el «panorama general». Dependiendo de la magnitud de esta contribución personal, el impacto en «el panorama general» cambia.

Con «el panorama general» nos referimos a tu entorno. 

La ley del significado y la inspiración es ideal para las personas que necesitan un impulso motivacional o sienten que su trabajo no tiene sentido y que no hace ninguna diferencia. 

Este aspecto particular del karma enfatiza que cualquier contribución que hagas influirá en tu entorno, sin importar cuán pequeño o grande sea. Siempre que ayudes y muestres un compromiso amoroso con el mundo, tus acciones podrían inspirar un comportamiento positivo similar de los demás y atraer más energía positiva a tu vida.

Nota: La recompensa es el resultado de la energía y el amor que has invertido en algo. 

Conclusión

El karma es un concepto espiritual-religioso basado en 12 reglas. No tiene nada que ver con el destino, la justicia universal o el castigo, sino que representa un estilo de vida mindfulness y reflexivo.  

El mindfulness tiene un alto valor en el conjunto de reglas kármicas porque básicamente cada regla tiene un aspecto relacionado al mindfulness.

Vimos el karma como un conjunto de reglas éticas que no deben interpretarse de forma muy estricta. Más bien, tiene un carácter de guía y puede ser visto como un manual para la moralidad y la ética. 

La autorreflexión, la motivación, la responsabilidad y la ambición son sólo algunos ejemplos de los valores que el karma nos enseña. 

Romper las reglas no conduce a un castigo, como a menudo se supone. 

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