Cómo optimizar tu establecimiento de metas en 6 pasos sencillos

Verificado por Mindmonia
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Imagen de portada sobre planificación de metas

Para muchas personas, el comienzo de un nuevo año marca el punto de partida de nuevos proyectos. La gente de repente empieza a buscar nuevas oportunidades, posibilidades y nueva motivación. Esta época del año parece ser la época dorada para establecer metas y soñar en grande. Algunos incluso fijan sus metas de vida durante este período.

De hecho, las resoluciones de la mayoría de las personas abarcan áreas como salir de deudas, hacer más ejercicio o comer más sano. La mala noticia es que sólo una pequeña cantidad, apenas el 8% de todos los americanos, logran sus resoluciones.

En este artículo de nuestra invitada Chrissi Wagner, aprenderás cómo realizar y optimizar la fijación de metas, para que así no establezcas resoluciones que estén condenadas al fracaso. Las siguientes estrategias pueden utilizarse para establecer objetivos confiables en cualquier momento del año, que perdurarán más allá de la primera semana de enero. 

Establece metas en lugar de resoluciones

«La próxima semana, finalmente…»

«En el nuevo año, comenzaré…»

«Al final del verano, dejaré de…»

Estas son algunas de las típicas excusas para arruinar o posponer tus resoluciones. Tal vez hasta te molestes con tus resoluciones. Esto te podría sonar familiar: «Todos quieren mejorar su dieta en enero… ¡No me rendiré a esto!»

La verdad es que eventualmente perderás la fe en ti mismo o misma y terminarás pensando de esta forma: «No me comprometo con mis resoluciones de todos modos, así que no vale la pena establecer resoluciones o metas.» Algunos secretamente ni siquiera planean comprometerse con sus resoluciones.

Empezar a perseguir tus sueños con esa actitud es condenarse al fracaso. Después de todo, las buenas intenciones básicamente no son nada más que ideas vagas y «agradables de tener».

Esto hace que también se convierta en un blanco fácil para que surja la procrastinación.

Para evitarlo, debes convertir tus resoluciones en objetivos reales, dominando el arte de establecer metas, ¡así que empecemos a hacerlo!

6 pasos para establecer metas exitosas

Las metas reales te ayudan a convertirte en una mejor versión de ti y a mejorar tu calidad de vida de forma permanente.

Para lograrlo, aprenderás seis pasos sistemáticos, que no sólo te ayudarán a descubrir cuáles son las metas más importantes para ti, sino que también te ayudarán a alcanzarlas.

Este sistema te ayudará especialmente con los objetivos a medio plazo, los cuales son metas para lograr en unos pocos meses, y hasta en uno a seis años.

Paso 1: haz una auto-reflexión

Mujer sentada en un café pensando

Para poder dedicarte a tus sueños, deseos y metas, primero debes crear un espacio en tu mente y en tu calendario. 

Esta es una buena oportunidad para evaluar tu situación actual y revisar los meses anteriores. También te da la oportunidad de conocerte mejor a ti mismo o misma.

El objetivo de este ejercicio es observar tus experiencias pasadas con la ayuda de preguntas específicas, y luego responder a todo con franqueza y sin emitir juicios.

Solamente necesitas un papel o un cuaderno y un bolígrafo. Si prefieres hacerlo en digital, sólo necesitas tu aplicación de notas.

Ahora hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Qué he aprendido recientemente?
  • ¿De qué me siento especialmente orgulloso/a en este momento?
  • ¿Qué cosas me han hecho feliz últimamente?
  • ¿Qué es lo que no ha salido como se esperaba?
  • ¿Qué hice recientemente por primera vez?
  • ¿Qué hice para salir de mi zona de confort?
  • ¿Cuáles fueron mis últimas percepciones de mí mismo/a?

Si tu principal objetivo es fijar metas para tu carrera, las siguientes preguntas pueden ayudarte en tu revisión: 

  • ¿Quiénes son los colegas con los que más disfruto trabajar?
  • ¿Cuáles son las tareas que más me gustan?
  • ¿Cuáles son las tareas que no me gustan?
  • ¿Qué comentarios recibí de otras personas en el trabajo?
  • ¿Qué me parece gratificante de mi ambiente de trabajo?
  • ¿Cuáles son las percepciones que tengo sobre el trabajo / un cliente / colega / supervisor en particular?
  • ¿Cuáles son o serían los días de trabajo óptimos?

Algunos recuerdos pueden ser casi olvidados, mientras que otros afloran. Al final, ganarás claridad sobre lo que quieres continuar y lo que preferirías dejar ir. Estas percepciones serán muy útiles para avanzar con el establecimiento de metas.

La autorreflexión también es importante cuando se trata de la gestión del tiempo.

Paso 2: prepárate con tu palabra del año

Juego de palabras

Si no sabes a dónde vas, ni siquiera la mejor brújula te ayudará. 

En el contexto de la fijación de objetivos, deberías empezar a utilizar la «palabra del año». Es como un lema que te da dirección, te impulsa, te apoya y te mantiene firme.

Por consiguiente, la palabra del año no sólo te ayuda a fijar tus metas sino también a alcanzarlas.

Lo mejor es elegir la palabra (también puede ser una frase) después de realizar el primer paso de la auto-reflexión. En este punto, tendrás una mejor idea de adónde quieres llegar.

La palabra del año puede ser cualquier cosa que te motive, que se ajuste a tus valores o que describa cómo y dónde te gustaría estar.

Aquí tienes algunos ejemplos:

  • Balance
  • Libertad
  • Coraje
  • Amor propio
  • Escuchar a tu corazón
  • Apertura
  • Mindfulness
  • Curiosidad
  • Magia
  • Cambio
  • Autenticidad
  • Zeitgeist (“el espíritu del tiempo”)
  • Movimiento
  • Vivir en el presente
  • Visibilidad

Mantén un recordatorio de esta palabra en algún lugar. Por ejemplo, en tu calendario, como decoración de pared en un marco de fotos, o como fondo de pantalla del móvil. Lea este artículo sobre priming.

Paso 3: crea un tablero de visión

Juego de palabras

En primer lugar, debes tener claro dónde te ves a grandes rasgos en el futuro y qué es lo que te inspira. Todas las personas, incluso sin objetivos definidos, tienen deseos e ideas sobre su vida ideal. En este punto, la visión no tiene que ser específica o realista.

Un tablero de visión es una excelente forma de visualizar esto, pues te permite representar tus ideas de manera figurativa y así visualizarlas. Te muestra dónde quieres estar en el futuro, pero no está grabado en piedra.

Por ejemplo, si deseas tener un ambiente de trabajo motivador, puede que aún no conozcas todos los detalles de cómo debería ser exactamente, pero sabes que quieres cambiar algo.

Podrías pegar en el tablero de visión una foto del lugar de trabajo de tus sueños. Es irrelevante el hecho de que tu nueva oficina se parezca realmente a ésta o sea completamente diferente. La idea es expresar visualmente tu sueño: «Quiero un entorno de trabajo que me motive». 

Si puedes ver y sentir tus sueños, entonces hay más probabilidades de que se hagan realidad.

Comienza el tablero de visión con tu situación actual y continúa a partir de ahí. Pregúntate: ¿Dónde estoy ahora mismo en la vida? Luego continúa con: ¿Dónde quiero estar en un año (o en dos, tres, cuatro, cinco años)? 

Utiliza las siguientes preguntas para profundizar:

  • ¿Cómo te gustaría estar? Por ejemplo, una persona a la que le gusta hacer deporte (deseo) en lugar de ser una persona sedentaria e infeliz (status quo).
  • ¿Qué te gustaría hacer? Por ejemplo, hablar mandarín para viajar a China por tu cuenta (deseo), en vez de tener que depender siempre de otros para poder comunicarte (status quo).
  • ¿En qué ambiente te gustaría estar? Por ejemplo, rodeado o rodeada de personas de mente abierta e inspiradora (deseo) y no de detractores (status quo).
  • ¿Dónde te gustaría vivir? Por ejemplo, en la costa del sur de Francia (deseo) en lugar de una gran ciudad (status quo).

Luego, toma una hoja grande de papel y pega en ella fotos, citas y otras inspiraciones. Imprime fotos de Pinterest o de tus sitios web favoritos, escribe allí tu palabra del año y cualquier otra cosa que pueda ayudarte. 

No se trata de hacer un tablero perfecto, sino de trasladar tus pensamientos al tablero. 

También puedes hacer este ejercicio de forma digital, con un tablero de Pinterest, por ejemplo.

Para tu éxito personal, es muy importante que imprimas tu tablero de visión y lo coloques en un lugar donde puedas verlo todos los días

No todas las personas son visuales ni recuerdan mejor las cosas mediante la vista, pero con este tablero, visualizas regularmente tus metas, planes y sueños y sigues recordando por qué estás haciendo lo que estás haciendo. 

Siempre que estés en una fase de desmotivación, esta herramienta funcionará como un gran motivador. Incluso si aún no estás donde quieres estar, el tablero de visión te inspirará a soñar y a despertar tu imaginación. 

Después de este ejercicio, habrás explorado las primeras ideas para tu futura vida de ensueño, la cual podrás convertir en objetivos específicos en los siguientes pasos.

Aquí encontrarás instrucciones detalladas sobre cómo diseñar un tablero de visión.

Paso 4: especifica tus metas

Hombre viendo la pared llena de notas

Con el paso anterior has obtenido mayor claridad e ideas más específicas de tus metas. Ahora debes formular tus objetivos a mediano plazo utilizando estas ideas.

Establecer metas específicas es difícil, por ello debes proceder paso a paso para transformar tus deseos e ideas en objetivos realistas. 

Digamos que tu palabra del año es «mindfulness» y que quieres poner tu mente en armonía. Tu tablero de visión está lleno de fotos de personas meditando y posturas de yoga, y has leído mucho sobre este tema. Ahora decides que te gustaría empezar a meditar.

Primero, sé consciente de lo que quieres lograr. ¿Cómo puedes saber cuándo has alcanzado tu meta de meditación?

¿Cuando meditas diariamente? ¿Cuando lo haces durante 30 días? ¿O has alcanzado tu meta cuando meditas durante una hora cada vez?

Mientras no tengas claro lo que quieres lograr, tu meta siempre se convertirá en una resolución «agradable», que olvidas o ignoras después de algún tiempo. Por supuesto, puede ser que sólo quieras aprender a meditar para aprender algo nuevo. Incluso en este caso, deberías ser capaz de medir tu objetivo.

Un deportista correría para siempre si no supiera que su objetivo es llegar a la línea de los 100 metros.

El cambio y el éxito sólo se pueden medir si tienes un objetivo.

Aquí es donde entra en juego tu meta, y debes distinguir entre:

  • Metas anuales: se refieren a las grandes tareas que consumen tiempo
  • Metas trimestrales: Ideal para medir los objetivos durante un período de tiempo más largo
  • Metas mensuales: En su mayoría sub-objetivos para lograr metas más grandes

Dependiendo de lo que quieras conseguir, puedes establecer objetivos más grandes y dividirlos en pasos más pequeños.

En este ejemplo, el sub-objetivo de tu meta anual es «integrar la meditación en mi vida diaria de forma regular».

Haz un plan específico de lo que necesitas hacer para alcanzar esta meta.

Dividido en pequeños pasos, podría verse así:

  • Descargar una aplicación de meditación
  • Meditar durante 5 minutos cada mañana inmediatamente después de levantarse y usar la aplicación
  • Aumentar la duración a 10 minutos después de 30 días

Este método puede parecer simple, pero te ayudará a tener mayor probabilidad de alcanzar tu meta.

Si utilizas un calendario, añade a éste tus mini-objetivos. Así al revisar tu calendario diariamente, no los perderás de vista.

Paso 5: define tus metas con el método SMART

Dinero que crece

El método SMART (por sus siglas en inglés) va un paso más allá y te ofrece una fórmula esencial para establecer objetivos con éxito.

«SMART» es la abreviatura de:

S = Específico – ¿Qué es exactamente lo que quiero lograr?

M = Medible – ¿Cómo sé cuándo he logrado mi meta?

A = Alcanzable – ¿Cómo hago para que mi meta sea alcanzable?

R = Relevante – ¿Mi objetivo es relevante?

T = Tiempo límite – ¿En cuánto tiempo quiero alcanzar mi objetivo? 

Tus metas tienen que ser específicas, medibles, alcanzables y relevantes, así como tener un tiempo límite. 

Usando este método, aprenderás a analizar tus metas con mayor precisión, a formularlas e interiorizarlas al mismo tiempo. Por esta razón, no puedes omitir el método SMART para fijar tus metas.

Un objetivo común, que no se formula con el método SMART, es: «Quiero hacer deporte regularmente».

Por esta razón, primero se divide el objetivo según las características individuales:

S = El objetivo específico: voy a correr.

M = El objetivo medible: voy a correr tres veces a la semana.

A = El objetivo alcanzable: voy a correr durante 30 minutos cada vez.

R = El objetivo relevante: camino durante un minuto cada cinco minutos.

T = El tiempo límite: lo haré al final del trimestre.

En conjunto, el resultado sería: «Cuando finalice el trimestre (tiempo límite), voy a correr (específicamente) tres veces a la semana (medible) durante 30 minutos cada vez (alcanzable). Cada cinco minutos tomaré un descanso de un minuto para caminar (relevante)».

No importa en qué orden formules tu meta.

Puede que el método SMART parezca un desafío al principio, pero después de un poco de práctica, no tendrás problemas para definir rápidamente tus metas SMART.

Paso 6: escribe tus metas

Persona tomando notas

Ya has escrito las respuestas a las preguntas del primer paso y has creado el tablero de visión para hacer visibles tus metas, pero lo más importante es escribir las metas finalizadas y definidas.

Al escribirlas, podrás memorizarlas mucho mejor.

Además, hay un notable estudio de Harvard que descubrió que el 3% de los graduados de MBA que escribieron sus metas, posteriormente tuvieron un ingreso mucho más alto que el 97% restante.

Algunos consejos: escribe tus metas en primera persona (Yo) y en el presente.

  • Forma incorrecta: «Sería genial hacer más deporte». 
  • Forma correcta: “Iré al gimnasio dos veces a la semana y entrenaré 45 minutos durante los próximos tres meses”.

Al dirigirte a ti mismo o misma, le estás sugiriendo a tu subconsciente que ya te has convertido en esa persona que se ejercita regularmente.

Una vez más haces visible tu verdadero deseo de lograr ese objetivo.

Además, las personas tienden a mentirse a sí mismas. El mero pensamiento de «voy a empezar a hacer ejercicio regularmente» puede posponerse, cambiarse o ignorarse con demasiada facilidad.

Escribir tus metas en primera persona les da inmediatamente un significado diferente. Es un contrato contigo mismo/a, por así decirlo.

Conclusión

En este artículo, aprendiste que las buenas intenciones y resoluciones son, de hecho, más propensas a ser vistas como algo «agradable de tener» y, a diferencia de la fijación de metas, carecen de un verdadero compromiso.

Para el establecimiento de metas, hay seis pasos cruciales para mejorar el proceso y el resultado: 

  1. Haz una auto-reflexión
  2. Prepárate con tu palabra del año
  3. Crea un tablero de visión
  4. Especifica tus metas
  5. Define tus metas con el método SMART
  6. Escribe tus metas

Estos seis pasos te guiarán a convertir las ideas «agradables de tener» en metas verdaderamente alcanzables.

Si la fijación de metas no funciona al principio, no te desmotives de inmediato. Es posible que tengas que acostumbrarte al proceso y desarrollar una percepción de cuáles son las metas realistas y cuáles no.

Además, al leer este artículo, has alcanzado un mayor nivel de conciencia sobre este tema. Esto te ayudará en el futuro a identificar lo que es importante para establecer con éxito los objetivos a mediano plazo.

Puedes obtener más información sobre nuestra autora invitada Chrissi Wagner en su sitio web. Echa un vistazo en el recuadro de la autora debajo de este artículo.

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Foto de autora invitada

Publicación de nuestra invitada Chrissi Wagner

Experta en procrastinación, Creadora de Contenido

Más información en: https://chrissi-wagner.de

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